AmoraImagina que lo conseguirás... |
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23/04/2008Mi Rosa por tu Libro![]() Quiero tu rosa recibir 20/04/2008Bar Acracia![]() Amanecía y las primeras luces se encendían en un pintoresco lugar situado en el casco antiguo de la ciudad. El Bar Acracia había sido visitado durante más de cien años por gentes muy dispares, desde jóvenes hasta octogenarios. Siempre había algo en el bar Acracia que llamaba la atención de la población.
Es un bar que tiene mucha historia en sus paredes, muchas palabras habladas, muchas otras escritas y otras interpretadas y cantadas.
Al fondo, según entras a la derecha, tras un semicírculo se encuentra una parte del bar muy acogedora con un piano, saxo, batería, guitarra, micrófonos, altavoces y banquetas y detrás de todo ello una gran cortina roja por donde entran y salen un grupo de jazz que actúa cada sábado noche. En sus tiempos esta parte del bar fue un teatro donde se representaban obras ya escritas y otras inventadas en el momento para sus clientes.
Al otro lado del bar, justo enfrente del teatro y con otro semicírculo igual se encuentra la barra desde donde generación tras generación de la misma familia ha servido todo tipo de bebidas frías y calientes además de comidas caseras para sus clientes. Las mesas en el centro son de madera y mármol blanco sobre ellas, el mismo mármol que cubre toda la barra y que algún que otro roce tiene después de tantos años.
Al entrar, la mirada se pierde tras la barra y en una pared inmensa que no hace falta pintar pues está llena de cuadros y fotografías de todas las gentes que han pasado por el lugar, con dedicatorias y fechas, desde unas letras de Machado hasta un dibujo de Picasso, pasando por la sonrisa fotografiada con puro de Hemingway. Todo ello sobre una chimenea que siempre está encendida.
En el bar se sigue jugando al dominó que cobra un sonido especial sobre esas mesas centenarias de mármol, al tiempo de dialogar sobre cualquier acontecer del día e incluso asegurar si saldrá el sol o la lluvia lo esconderá el siguiente día.
Al entrar, a la derecha te encuentras con otra pared inmensa, que la imaginas pues no la ves ya que sobre ella, desde el suelo hasta el techo, hay una librería donde puedes encontrar todo tipo de libros de poesía, prosa, ensayos de todos los tiempos y cuyos libros son de propiedad de todos cuantos visitan el bar.
Por el módico precio de un café puedes acompañarte con un libro si solo estás y si el tiempo es escaso puedes llevarte tal libro contigo y devolverlo una vez leído, no sin antes dejar una nota en su hueco de la librería con el nombre de quien lo está utilizando. Hay épocas del año, sobre todo durante el curso universitario, que la librería está decorada por notas de todos los colores y tamaños anunciando donde se encuentran los libros.
A los jóvenes les gusta entrar en el bar, también a los mayores, y al encontrarse en un céntrico lugar de la ciudad muchos son los clientes que comparten tal agradable lugar. Es muy acogedor y sin prepararlo siempre se organiza una tertulia que puede ser de cualquier tema, según el día, los ánimos o los clientes del momento. Amora.
31/12/200717/12/2007Deseos en Navidad![]() De Amora 17.12.07 Quisiera Que estos días Disfrutaras de una Navidad muy especial y que en este árbol de letras colgaras los deseosque te aporten felicidad Busca dentro de ti y a tu alrededor todo aquello que te haga sentir Y no olvides anotar los tropiezos Que te hicieron reflexionar Que gracias a ellos Aprendimos y volvimos a empezar Sonríele a la gente a tu paso A quienes de algún modo te aprecian Recuerda los buenos ratos Y aprende de lo nefasto Brinda por todo lo bueno vivido Y por lo bueno por llegar Abrazate a la vida Y no dejes de caminar Todo esto te lo desea tu amiga, que te aprecia de verdad Podía decir que te quiero pero la distancia tal vez te haga dudar Seguiremos nuestro camino de letras escritas Que con ilusión algún día serán dichas con voz Y en espera de tal momento emotivo Te deseo que sigas disfrutando siempre No sólo en Navidad Amora 15/12/2007Creo en ti![]() Creo en ti En la sinceridad de tus palabras En tu sonrisa cuando me lees En tu necesidad de ser escuchado y querido Creo en ti y nada me importa tu pasado Tu pasado es parte de tu vida, no de la mía Tu pasado te pertenece y te ha llevado a tu presente Creo en ti desde hace días, en el día a día Creo en ti y junto a ti si así lo precisas caminaré Tendrás unos oídos que te escuchen Unos labios que besen alguna que otra lágrima caída Unos ojos comprensivos donde poder mirarte Unas manos donde poder entrelazar las tuyas Un hombro donde poder apoyarte Y sin hablarme escuchar mis palabras tranquilizantes Creo en ti sabiendo que tú necesitas que alguien crea en ti Creo en ti queriendo creer en ti. Amora. 25/11/2007La Silleta Cuando era pequeñita me encantaba sentarme sobre la pierna derecha de mi padre (ya os hablaré de la izquierda) y me entusiasmaba escuchar sus historias. Me hablaba sobre su mili, que yo no entendía, en Figueres, detalles de la guerra, que yo tampoco entendía (de ahí su mal herida pierna izquierda). Lo que mas me gustaba, era cuando me hablaba de un hombre chiquito que tenia su casita en lo alto de una montaña cercana a nuestro valle donde vivíamos, tal montaña tiene unas ruinas, tal vez árabes, en lo alto, que de lejos tienen forma de sillón, por lo que siempre se le ha llamado a aquella montaña la silleta. Desde nuestra casa de campo se veía perfectamente tal silleta y mi padre solía decir que era la casita del hombrecito que cada noche bajaba del monte y lo visitaba. Solía ocultarse en el bolsillo de la camisa de mi padre, y era tan hábil mi padre que nunca conseguí acercarme a su bolsillo o tocarlo, era parte de su fantasía que yo creyera que tenia un amigo chiquito. Decía que tal amigo había llegado a tal montaña huyendo por unos ideales, por una libertad deseada y necesitada, y decía que al no ser bien entendidas sus ideas, era por lo que en su bolsillito se escondía cada noche para dormir feliz, junto a alguien con quien compartía tales ideas. A mi me encantaba escuchar a mi padre, lo miraba con los ojos muy abiertos intentando comprender, pero no entendía. Con el tiempo crecí, comprendí, y disfrute con él, con su forma de ser que era la MÍA, con sus ideas que eran las MÍAS, y con su imaginación que es la MÍA. Amora 22/11/2007La máquina de aparar![]() Eran los años de la guerra y mi abuela cosía las botas para el bando republicano de la contienda, que a su vez un vecino amigo, las acababa dándole la forma dentro de la horma y así cada mañana salían en un carro a venderlas y comprar comida. Durante el día viajando, por la noche trabajando. Habían noches, mi abuela me contaba, que aparando los zapatos se quedaba dormida encima de su adorada maquina, que gracias a ella tenía la comida asegurada, ya de madrugada se despertaba, se preparaba un poco de malta para despejarse y vuelta a trabajar mientras sus hijos dormían. Los años posteriores a la guerra aquella maquina de aparar no dejó de trabajar. Era el símbolo de unos años críticos que gracias a su trabajo y la disposición de mi abuela pudieron pasar, solamente pasar, buscando otros mejores, siempre con la esperanza por delante y dando gracias siempre a la vieja máquina de aparar que fue una gran compañera, además de gran ayuda para mi abuela. Amora. 18/11/2007La lonja de las frutas![]() Mi tío era el conserje de la lonja de las frutas de mi pueblo. En aquel lugar tan grande edificaron una casa para él y su familia, así podía controlarlo todo de una forma más directa. Los camiones a media tarde llegaban, descargaban, pesaban sus frutas y hortalizas y las guardaban en aquel recinto esperando al mercado del día siguiente. Allí, una perra pastor aleman preciosa guardaba todo aquello y jugaba con nosotros, los pequeños. En una ocasión, en medio de tan grande lugar, se colocaron unos taburetes con unas grandes maderas sobre ellos a modo de mesa larga sin fin, en unos barreños grandes colocaron infinidad de cervezas y cocacolas con barras de hielo troceadas con un martillo que un gran camión trajera. Seguidamente toda clase de manjares del momento para una gran celebración, era el día de mi primera comunión. Mientras todo esto se preparaba yo dentro de la iglesia con muchisimos niños muerta de hambre, pues no podíamos desayunar hasta recibir la comunión y con un lirio en la mano que iba muriendo casi como yo. Por fin acabó aquello y calle arriba al gran convite familiar. Una vez allí y después de ser el centro de atención de la familia, fui a dar una vuelta en busca de mis queridisimos tomates, me encantaban. Vestida con un traje de monjita sencillo para tal ocasión, me subí en un saco de tomates y felizmente comencé a comer, uno tras otro, ya mi vestido no era blanco, era rojo a tono con todo mi ser. Cuando la familia se dio cuenta que yo no estaba en la mesa fueron a buscarme, temían lo peor, imaginaban que estaría con los tomates y después de una gran reprimenda me dejaron en ropa interior ante todos los asistentes, para poder lavar aquel desastre que yo había montado. Tampoco me riñeron mucho que yo recuerde, pues aquello trajo una gran carcajada general. Y como siempre se ha dicho, aquel día fue muy importante para mí, uno de mis más felices días. Amora 16/11/2007La Familia llega por Navidad![]() La familia llega por Navidad Maravilla de maravillas ¡Llega la Navidad! Con ello la familiaQue lejos de ti está Preparativos al gusto Emoción y cariño en cada detalle Todo pensado para agradar y dar La casa se transforma Hay que dar posada a los que vendrán Buscando sabanas, mantas y colchas ¡Cuantas camas por preparar! Suena la música temprana Que ayuda a trabajar Pero no importa tanto trabajo No es trabajo si en ello pones tu ilusión, Alegría y satisfacción Colocando con gusto cada detalle Para compartir con el corazón El sonido de la cafetera te saluda, Café y sonrisa para despertar El teléfono también actúa… ¡Buenos días!¿No han llegado??? ¡Cuanto tardan!¿Donde estarán? ¿Se les habrá olvidado que ya es Navidad? Suena el timbre de la puerta Happy empieza a ladrar Ha llegado mi gran fiesta ¡Ha llegado Mi Navidad! Amora 10/11/2007Gramola![]() Mi padre, gran amante de la música y de las noticias, siempre que podía compraba nuevos aparatos de radio, hasta que un día, en un establecimiento de un amigo la vio, era tan bonita, de un colorido tan suave y brillante que no dejaba de mirarla. Cada día de camino a su trabajo se paraba en el escaparate de la tienda para observarla, hasta que decidió entrar y preguntar por su precio, que no era nada asequible a su bolsillo, pero con buena amistad del dueño y buena disposición por parte de él, arreglaron unos pagos mensuales. Aquella misma tarde, el transportista del pueblo se la llevó a casa, aquella noche, después de la cena nuestra gramola no dejaba de sonar, le habían regalado tres discos con la compra, dos de ellos eran los preferidos de mi padre, uno para los momentos de alegría, diversión y baile, “When the Saints go marching in,” que mi padre terminó llamando “La marchica”, que por cierto unas Navidades, cuando estábamos toda la familia reunida, hicimos sonar este disco y fue como un resorte, que nos hizo saltar de las sillas y todos a una comenzar a bailar, recordando a nuestro padre. Otro de los discos, era para los momentos tranquilos, escuchando una dulce música también especial para bailar abrazados, “Pequeña Flor.” Y el tercer disco era mi preferido, “Cachito mío.” Recuerdo que cada noche, cuando se acercaba la hora de irme a la cama, le pedía a mi padre que hiciera sonar Cachito mío, y dándome un beso, mientras yo me sentaba en su pierna, me la cantaba y me iba feliz a dormir. Un buen día la gramola dejó de funcionar, todavía la conservamos y estamos a la espera de que algunas manos queridas con ganas, le dedique su tiempo para hacerla funcionar, es nuestro deseo y sabemos que algún día nos deleitará de nuevo con “Pequeña Flor,” “Cachito” o con “La Marchica” que hace poco nos hizo bailar al son del recuerdo de las cosas bonitas que nunca se olvidarán. Amora |
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